

El futuro de la IA,
sin filtros
La adopción de la IA se está acelerando, pero los líderes empresariales se preguntan cada vez más si la inversión se está traduciendo en un valor real para el negocio. GFT Technologies y Wakefield Research encuestaron a 945 CIO y CTO de organizaciones con una facturación anual superior a 500 millones de dólares en 19 países para comprender los retos que están definiendo la próxima fase de la IA empresarial.
El estudio revela una preocupación generalizada ante una posible burbuja de inversión en IA, importantes riesgos de seguridad y escalabilidad derivados de los sistemas legacy, así como una creciente incertidumbre provocada por la regulación y el contexto geopolítico. También muestra que el impacto de la IA en la fuerza laboral es más complejo de lo que suele plantearse, al tiempo que aumenta la presión sobre los responsables tecnológicos para tomar las decisiones estratégicas adecuadas.
El informe destaca un mensaje central: aprovechar todo el potencial de la IA requerirá que las organizaciones modernicen sus bases tecnológicas, gestionen los riesgos emergentes y mantengan un enfoque constante en la obtención de un valor de negocio medible.
Resumen ejecutivo
Aunque las iniciativas de IA son más habituales que nunca, la capacidad de escalarlas con éxito —por no hablar de generar un retorno de la inversión significativo— dista mucho de ser algo garantizado.
Para ofrecer una visión sin filtros del estado actual y el futuro de la IA, GFT Technologies y Wakefield Research han encuestado a los líderes que están dando forma a la próxima fase de la innovación en IA. Hemos recopilado las opiniones de 945 directores de sistemas de información (CIO) y directores de tecnología (CTO) de organizaciones que generan al menos 500 millones de dólares estadounidenses en ingresos anuales, repartidas por 19 países y una amplia variedad de sectores.
Los ejecutivos compartieron sus opiniones sobre los controvertidos cambios en la plantilla, los innumerables riesgos que plantean los sistemas heredados, el inmenso impacto de la incertidumbre geopolítica y normativa, la amenaza de una burbuja de la IA y los nuevos retos a los que se enfrentan los líderes tecnológicos en el actual auge de la IA. Sus prioridades, preocupaciones y estrategias revelan lo que está en juego en este punto de inflexión en el desarrollo de la IA, un momento con importantes implicaciones para las empresas, sus plantillas, y sus grupos de interés.
Conclusiones clave
- El temor a una burbuja de la IA es cada vez mayor. Casi el 90 % de los encuestados afirmó estar preocupado por que la inversión mundial en IA pueda estar creciendo más rápido que el valor empresarial que realmente puede aportar.
- Los sistemas heredados exponen a las empresas a importantes riesgos de seguridad y están obligando a cancelar proyectos de IA. Una amplia mayoría de los encuestados (93 %) cree que implementar la IA en los sistemas heredados de su organización sin modernizarlos primero acabará provocando una crisis de seguridad en toda la empresa. La mayoría (84 %) afirmó haber tenido que cancelar al menos un proyecto piloto o proyecto de IA debido a las limitaciones de los sistemas heredados.
- La incertidumbre geopolítica y normativa está frenando la inversión en IA. Los encuestados afirmaron que los acontecimientos geopolíticos les han llevado a limitar los ámbitos en los que implementan la IA (50 %), a reducir la inversión prevista en IA (34 %) y a cancelar proyectos de IA (28 %). Más de la mitad (54 %) señaló que la incertidumbre sobre la regulación de la IA les ha hecho ser más cautelosos a la hora de implementarla.
- La IA está desempeñando un papel mucho más complejo en los cambios de plantilla de lo que sugieren los titulares. Más del 90 % de los encuestados cree que algunas empresas que cotizan en bolsa esgrimen la IA para justificar cambios en la plantilla cuyo objetivo principal es impulsar el precio de sus acciones. Más de la mitad (51 %) afirmó haber contratado a empleados específicamente para revisar o corregir el trabajo generado por la IA, y el 26 % señaló haber readmitido a empleados a los que habían despedido anteriormente.
- Los líderes tecnológicos se enfrentan a nuevas presiones en sus puestos. Casi el 90 % de los encuestados afirmó estar preocupado por el hecho de que, a medida que su organización amplía el uso de la IA, tomar una decisión errónea en materia de personal podría poner en riesgo su propio puesto de trabajo. Solo el 20 % señaló que el resto de altos directivos y miembros del consejo de administración de su organización comprenden plenamente los riesgos de seguridad que conlleva el uso de la IA en sistemas heredados.
Las organizaciones compiten por obtener un retorno de la inversión (ROI) y se muestran recelosas ante la posibilidad de una burbuja
En agosto de 2026, Goldman Sachs pronosticó que la inversión global relacionada con la IA alcanzaría el billón de dólares este año. Sin embargo, a menudo sigue siendo difícil obtener un retorno significativo de esa inversión. Una encuesta publicada por Gartner en septiembre de 2026 reveló que «solo el 22 % de las organizaciones ha logrado ampliar con éxito el uso de la IA en múltiples unidades de negocio o ha adoptado un enfoque que da prioridad a la IA», mientras que solo el 37 % de los encuestados por McKinsey en agosto de 2026 afirmó «que la IA ha contribuido positivamente al EBIT de sus organizaciones, [un porcentaje] prácticamente sin cambios desde 2025, a pesar del aumento en la proporción de organizaciones que amplían el uso de las tecnologías de IA».
A medida que el capital sigue fluyendo, la encuesta de GFT reveló que al 89 % de los directores de sistemas de información (CIO) y directores de tecnología (CTO) les preocupa que la inversión mundial en IA pueda estar creciendo más rápido que el valor empresarial que puede aportar de forma realista, y casi la mitad (44 %) afirma estar muy o extremadamente preocupada.


Con el actual auge de la IA en pleno apogeo, las empresas tienen una visión clara de las oportunidades que ofrece la IA, desde pequeñas mejoras en la productividad y la eficiencia hasta una transformación agéntica a gran escala. Sin embargo, el debate sobre la IA ha pasado de los posibles casos de uso al valor real. Los líderes que invierten en IA se preguntan: ¿está dando frutos esta inversión?
Aportar un verdadero valor empresarial con la IA requiere pensamiento creativo, una planificación minuciosa y una ejecución rigurosa. En medio de la tormenta de complejas dinámicas de mercado que se detallan en este informe —incluidos los riesgos de seguridad, las tensiones geopolíticas y otros factores—, las empresas que destacan en el ámbito de la IA son aquellas que integran la IA desde sus cimientos.
La tecnología obsoleta está comprometiendo la seguridad y frenando el progreso de la IA
Para las organizaciones que intentan implementar la IA, los sistemas heredados pueden ser un polvorín de riesgos de seguridad. Una amplia mayoría de los encuestados (93 %) cree que ejecutar la IA en los sistemas heredados de su organización sin modernizarlos primero acabará provocando una crisis de seguridad en toda la empresa.


Los sistemas heredados suponen una amenaza no solo para la seguridad, sino también para la ejecución de la IA. Una abrumadora mayoría de los encuestados (95 %) afirmó que los sistemas heredados provocan un retraso en la capacidad de su organización para implementar y escalar la IA, y más de la mitad (56 %) calificó ese retraso como moderado o importante. Es más, el 84 % declaró haber cancelado al menos un proyecto piloto o proyecto de IA debido a las limitaciones de sus sistemas heredados.




A pesar de estos inconvenientes tan graves, aproximadamente una de cada diez organizaciones (9 %) ni siquiera ha comenzado a modernizar sus sistemas heredados. Por su parte, más de una cuarta parte (27 %) ha iniciado su proceso de modernización, pero considera que su progreso es lento.


Los riesgos de seguridad que conlleva ejecutar la IA en una infraestructura no diseñada para ello no harán más que aumentar a medida que los modelos se vuelvan más sofisticados, tal y como quedó patente en el ataque perpetrado en julio de 2026 por agentes de IA de OpenAI contra Hugging Face. Dado que los sistemas heredados también están provocando que la mayoría de las empresas retrasen o cancelen directamente sus iniciativas de IA, el camino más prudente a seguir —en aras de la seguridad, la innovación y el crecimiento— apunta hacia una modernización a gran escala.


