14 abr 2026

IA, modernización y nube: El trío que transforma la tecnología en Latinoamérica

América Latina llega al 2026 en un momento decisivo para captar importancia a través de la tecnología.
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Alessandro Buonopane
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A pesar del potencial económico estimado de entre US$1,1 billones y US$1,7 billones anuales que la Inteligencia Artificial (IA) puede generar en la región, solo el 23% de las organizaciones reporta generar algún valor económico con IA, y solo el 6% logra un impacto significativo en los resultados.

Esta brecha entre el potencial y la realización define el escenario estratégico para las empresas tecnológicas que apuestan por la región: se están desaprovechando oportunidades sustanciales, y la ventaja competitiva estará en manos de quienes sepan traducir la capacidad técnica en una transformación empresarial efectiva.

América Latina llega al 2026 en un momento decisivo para captar importancia a través de la tecnología. A pesar del potencial económico estimado de entre US$1,1 billones y US$1,7 billones anuales que la Inteligencia Artificial (IA) puede generar en la región, solo el 23% de las organizaciones reporta generar algún valor económico con IA, y solo el 6% logra un impacto significativo en los resultados. Esta brecha entre el potencial y la realización define el escenario estratégico para las empresas tecnológicas que apuestan por la región: se están desaprovechando oportunidades sustanciales, y la ventaja competitiva estará en manos de quienes sepan traducir la capacidad técnica en una transformación empresarial efectiva.

Por lo tanto, el año comienza no con la promesa de la transformación digital, sino con la ejecución. En un escenario donde solo una porción aún limitada de las organizaciones de la región capta valor económico relevante de la IA, el desafío central deja de ser "adoptar tecnología" y se convierte en integrar la modernización de la nube, la IA y los sistemas legados en los procesos empresariales clave. Por lo tanto, 2026 exige un enfoque estratégico que combine un reposicionamiento centrado en la IA, no solo conceptual, sino también operativo, con una adaptación precisa a la dinámica del mercado de cada país.

En México, el paralelismo con Brasil entre 2017 y 2019 es directo: la aceleración de la adopción de la nube en el sector financiero viene acompañada de un mayor escrutinio regulatorio, que requiere madurez técnica, gobernanza y diálogo con los reguladores. La experiencia acumulada en la migración a la nube permite no solo reducir los riesgos de cumplimiento, sino también acelerar el tiempo de comercialización de los clientes en un entorno cada vez más competitivo. El salto cualitativo se produce cuando la nube deja de ser solo infraestructura y se convierte en la base de las iniciativas de actualización impulsadas por la IA, conectando la modernización de los sistemas core, los datos y la automatización inteligente de procesos críticos.

Colombia, por su parte, presenta una clara urgencia en la modernización de entornos legados, especialmente en sectores presionados por la eficiencia, los márgenes y la competencia digital. En este caso, la IA aplicada a la modernización de sistemas no se trata solo de poseer la tecnología, sino de ser un acelerador directo de la productividad y la transformación. Los agentes de IA, copilotos para la ingeniería de software y la automatización de pruebas y migración, reducen costos, acortan los ciclos de entrega y liberan a los equipos para la innovación de mayor valor agregado. En mercados donde el acceso al capital es más selectivo, la eficiencia operativa se convierte en una ventaja competitiva estructural.

Close-up of a person partially hidden behind a wall in a minimalist setting, symbolizing new perspectives and innovation.

En Centroamérica y el Caribe, el desafío es menos tecnológico y más centrado en el desarrollo de capacidades y el escalamiento. La estrategia de utilizar Brasil como centro de conocimiento, capacitar talento local y transferir metodologías, crea una ruta pragmática para elevar el nivel técnico de la región. El historial de implementación en países como Costa Rica demuestra que existe una base operativa para evolucionar de la ejecución al valor consultivo, especialmente cuando se aplica a contextos locales de bancos, aseguradoras y fintechs en maduración digital.

Esta estrategia regional cobra aún más relevancia al observar el ecosistema SaaS latinoamericano. Según una encuesta, las empresas brasileñas de SaaS generan alrededor del 93% de sus ingresos en el mercado nacional, mientras que las empresas con sede en Argentina, Chile y México operan de forma mucho más regional, con México emergiendo como un centro de expansión. Esto sugiere dos oportunidades para las empresas tecnológicas B2B: primero, apoyar a las startups y scale-ups brasileñas en sus procesos de internacionalización, ofreciendo infraestructura en la nube, integraciones de IA y una arquitectura que permita la operación multinacional; segundo, posicionarse como socio técnico para las empresas regionales de SaaS que ya operan a nivel internacional y necesitan escalar con eficiencia operativa. El mismo informe también indica que el 82% de las empresas de SaaS de la región ya han lanzado funcionalidades de IA, y el 60% reporta mejoras mensurables en la interacción. La demanda de capacidad técnica en IA está consolidada; la pregunta ahora es quién la proporcionará de forma fiable, escalable y con experiencia en el sector.

En general, la región llega a 2026 con una paradoja: el potencial económico de la IA es alto, pero la captura de valor aún es limitada. Estudios recientes indican que la adopción de la IA puede aumentar la productividad regional en aproximadamente un 2% anual y generar beneficios económicos adicionales de billones de dólares a lo largo del tiempo, con un mayor énfasis en las aplicaciones analíticas y, cada vez más, en la IA generativa. El problema no es la falta de casos de uso – que ya están apareciendo en finanzas, agricultura, minería y servicios –, sino la dificultad de integrar la IA en los procesos y modelos de negocio centrales, pasando de un uso puntual a un impacto sistémico.

En este contexto, las empresas centradas en IA pueden ser actores clave para las organizaciones que buscan adaptarse a las demandas actuales en cada una de estas regiones de Latinoamérica, aportando décadas de experiencia en tecnología corporativa combinada con las capacidades de IA más modernas. La diferencia entre los países de la región es menos técnica y más relacionada con el mercado: cómo se adquiere la tecnología, cómo se construyen las relaciones y cómo se organizan los proyectos. Esto requiere equipos locales especializados capaces de adaptar el discurso, los tiempos y el enfoque comercial sin perder la coherencia estratégica regional.

Brasil también tiene una clara oportunidad de actuar como motor de la integración regional. A pesar de la fortaleza de su ecosistema digital, muchas empresas aún operan de forma excesivamente local, mientras que mercados como México y Colombia muestran una mayor vocación de expansión regional. 2026 podría ser el año para transformar Latinoamérica en un verdadero laboratorio de ejecución: nube regulada integrada con IA en México, modernización acelerada por IA en Colombia y desarrollo de capacidades estructurado en Centroamérica y el Caribe: tres frentes distintos, unidos por la misma ambición de transformar la tecnología en resultados empresariales reales.

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Danielle Lopes

Marketing and Communications Director Latam
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