Detén el fraude antes de que le detenga a usted


Los pagos digitales están en auge, al igual que los intentos de fraude. Los esquemas de fraude son cada vez más sofisticados, desde la suplantación de identidad impulsada por inteligencia artificial hasta los vectores de ataque adaptativos que eluden los sistemas basados en reglas. El coste es asombroso: solo en Estados Unidos, las pérdidas de los consumidores alcanzaron los 12.500 millones de dólares en 2024, casi cuatro veces el total de 2020. En Europa, los incidentes reportados casi se duplicaron entre 2022 y 2024, un aumento del 110%.
Los sistemas tradicionales simplemente no pueden seguir el ritmo. Los bancos y los proveedores de servicios de pago se enfrentan a un desafío crítico: cómo detener el fraude en tiempo real sin abrumar a los equipos con falsos positivos o bloquear transacciones genuinas.








